Cifuentes: el eclipse total en el corazón de la Alcarria de Guadalajara

Segunda entrega de la serie «El eclipse en los pueblos». Cifuentes lleva en su nombre la promesa del agua y en su horizonte la promesa del cielo despejado. El 12 de agosto de 2026, desde los páramos alcarreños que lo rodean, el sol va a desaparecer sobre uno de los horizontes más limpios del interior peninsular.


Hay pueblos que Camilo José Cela convirtió en literatura y que desde entonces cargan con esa herencia de una forma que pocas veces resulta un peso. Cifuentes es uno de ellos. El escritor pasó por aquí en su famoso viaje de 1946 y lo dejó escrito con la precisión despiadada y al mismo tiempo enamorada que caracterizaba su mirada sobre la Castilla interior. Lo que encontró fue un pueblo en el corazón de la Alcarria, con un castillo en un cerro, un río naciendo al pie de las piedras y unos páramos que se extendían hacia todos los horizontes con la indiferencia eterna del paisaje mesetario.

Ese paisaje, el 12 de agosto de 2026, va a hacer algo que Cela no pudo ver en su viaje: apagarse de golpe durante más de un minuto, con la corona del sol brillando sobre los páramos que él describió.


El pueblo y sus números

Cifuentes es la cabecera de una de las comarcas más extensas de la Alcarria guadalajareña. Su término municipal de 219 kilómetros cuadrados —el quinto más extenso de la provincia— incluye once núcleos de población además de la villa principal: Carrascosa de Tajo, Gárgoles de Arriba, Gárgoles de Abajo, Gualda, Huetos, Moranchel, Oter, Ruguilla, Sotoca de Tajo y Val de San García. El conjunto suma cerca de 1.700 habitantes según los últimos datos del INE, aunque la villa de Cifuentes en sí, el casco urbano donde late la vida del municipio, es un pueblo de escala considerablemente menor: unas pocas calles alrededor de la plaza, el convento, la iglesia y el castillo en su cerro.

Se encuentra a 898 metros sobre el nivel del mar, en la zona norte de la Alcarria, entre los valles del Tajo y del Tajuña, en el límite con la comarca del Alto Tajo. Esa posición de bisagra entre la Alcarria y el Alto Tajo es uno de los datos más relevantes para el eclipse: Cifuentes está en el tramo de la provincia donde las dos comarcas se tocan, con los páramos alcarreños a un lado y las muelas y barrancos del Alto Tajo empezando a asomarse al otro.


Cifuentes en la franja: los números del eclipse

Cifuentes se encuentra aproximadamente en las coordenadas 40° 47′ N, 2° 38′ W. Esa posición la sitúa dentro de la franja de totalidad del eclipse del 12 de agosto de 2026, aunque para conocer la duración exacta desde el casco urbano hay que consultar el visor oficial del IGN con esas coordenadas específicas.

La estimación, basada en la posición de Cifuentes respecto a la línea central de la franja y a los datos conocidos de puntos cercanos, apunta a una duración de totalidad en el entorno de los 70 a 85 segundos desde el casco urbano, con variaciones según el punto exacto del término municipal desde el que se observe. Los núcleos más al norte del término —los más cercanos al Alto Tajo— podrían alcanzar duraciones algo superiores por estar más próximos a la línea central.

Los parámetros del eclipse en Cifuentes serán aproximadamente los siguientes:

  • Inicio de la fase parcial: en torno a las 19:32
  • Inicio de la totalidad: en torno a las 20:30
  • Duración estimada de la totalidad: entre 70 y 85 segundos
  • Altura del sol: aproximadamente 7 grados sobre el horizonte
  • Dirección del sol: azimut 284° (oeste-noroeste)
  • Puesta de sol: en torno a las 21:00

Estos datos convierten a Cifuentes en un punto sólidamente dentro de la franja, con una duración de totalidad notablemente superior a la de Guadalajara capital —que tiene unos 54 segundos— y con el tipo de horizonte que más importa para este eclipse concreto: despejado hacia el oeste.


Lo que hace especial a Cifuentes para este eclipse

La palabra «Cifuentes» viene de cien fuentes: una referencia hiperbólica a los manantiales del río que nace aquí, al pie del castillo, y que ha dado agua a la comarca desde que hay memoria de ello. Esa agua, que corre hacia el Tajo por los valles de Gárgoles, es la contrafigura del cielo seco y luminoso de agosto que domina los páramos de arriba.

Y los páramos de arriba son lo que importa el 12 de agosto.

La Alcarria en torno a Cifuentes es una sucesión de planicies calizas a entre 900 y 1.050 metros de altitud, cortadas por los valles de los ríos pero con amplias mesetas entre ellos. Desde los páramos al norte y al oeste del casco urbano, el horizonte en dirección oeste-noroeste —la dirección exacta en la que estará el sol durante la totalidad— corre libre durante kilómetros sobre la meseta sin ningún obstáculo que lo intercepte.

El sol a siete grados de altura necesita exactamente eso: un horizonte llano y lejano en la dirección correcta. La Alcarria alcarreña tiene esa característica en decenas de puntos. Cifuentes los tiene a menos de diez minutos del casco urbano.


El Cerro de San Cristóbal: el balcón natural del eclipse

Al norte del casco urbano de Cifuentes hay un cerro que domina el pueblo desde tiempos medievales. El Cerro de San Cristóbal, con sus vistas sobre el valle del río Cifuentes y los páramos circundantes, es el punto elevado natural de referencia del municipio.

Desde la cima del Cerro de San Cristóbal, el horizonte se abre en prácticamente todas las direcciones. Al oeste y al noroeste, en dirección 284°, el paisaje se extiende sobre los páramos alcarreños sin interrupciones a la altura que importa para el eclipse. Es un punto que combina altitud respecto al valle, horizonte libre y una perspectiva sobre el pueblo y el castillo que en fotografía tiene un valor propio.

La subida al cerro desde el casco urbano es breve y accesible. Para el 12 de agosto, es uno de los puntos más obvios del municipio para quien quiera ver el eclipse con horizonte despejado sin alejarse del pueblo.


El castillo y la plaza: la escala humana del eclipse

El castillo de Cifuentes se alza sobre un cerro al sureste de la villa, construido en el siglo XIV por el infante don Juan Manuel sobre una fortaleza anterior. Está cercado y no es visitable en su interior, pero su silueta —una torre albarrana con el cuerpo principal detrás— domina el perfil del pueblo desde cualquier ángulo.

El 12 de agosto de 2026, con el sol a siete grados de altura en azimut 284°, el castillo quedará en la penumbra de la totalidad junto con el resto del pueblo. Desde el punto correcto al norte o al noroeste del casco, la silueta del castillo puede quedar en el encuadre con el sol eclipsándose sobre el horizonte al fondo.

Pero la imagen más interesante de Cifuentes para el eclipse no es el castillo. Es la plaza.

La plaza de Cifuentes tiene en dos de sus lados dos edificios que son, juntos, los más importantes del pueblo: el Convento de San Blas y la Iglesia de Santo Domingo. Dos construcciones de piedra caliza del siglo XVI que se miran desde dos esquinas de la plaza con la serenidad de quien lleva quinientos años haciéndolo. El 12 de agosto de 2026, a las 20:31, esa plaza va a quedar en oscuridad repentina. Las palomas del convento van a salir a volar confundidas. El termómetro va a bajar varios grados en pocos segundos sobre los adoquines calentados por el sol de agosto. Y si hay alguien sentado en la plaza en ese momento —sin trípode, sin cámara, sin plan técnico— va a vivir uno de los minutos más extraordinarios de su vida.


La Alcarria como territorio del eclipse

Cifuentes no es el único pueblo de la Alcarria dentro de la franja de totalidad. La banda de totalidad cruza la comarca de noroeste a sureste, y hay varios municipios alcarreños que el 12 de agosto van a tener el sol desapareciendo sobre sus páramos.

Lo que une a todos ellos es la geografía: la Alcarria es una comarca de páramos. No de sierras con cimas puntiagudas ni de valles encajados con paredes verticales. Los páramos alcarreños son horizontes. Son explanadas que se extienden kilómetro a kilómetro sobre la piedra caliza, con el cielo encima y la vista libre en todas las direcciones. Para un eclipse que ocurre con el sol a siete grados de altura, eso no es una casualidad afortunada: es la condición perfecta.

En este sentido, la Alcarria tiene una ventaja sobre el Alto Tajo que muy pocos artículos están destacando. El Alto Tajo tiene cimas y muelas espectaculares desde las que ver el eclipse, pero acceder a esas cimas requiere planificación y desplazamiento. La Alcarria tiene esas condiciones de horizonte libre a ras del camino, en cualquier pista de tierra que sale del pueblo hacia el páramo, sin necesidad de subir a ningún sitio especial.

Cifuentes, en el límite entre las dos comarcas, combina ambas ventajas: los páramos fácilmente accesibles de la Alcarria y la proximidad a los espacios más espectaculares del Alto Tajo.


La Princesa de Éboli y Fray Diego de Landa: un pueblo con historia para un eclipse histórico

Cifuentes tiene dos nacimientos ilustres que muy poca gente asocia a este pueblo: aquí nació en 1540 Ana de Mendoza y de la Cerda, la Princesa de Éboli, una de las figuras más fascinantes y más debatidas de la historia del reinado de Felipe II. Y aquí nació también Fray Diego de Landa, el fraile franciscano que en la península de Yucatán quemó los códices mayas en 1562 y después, arrepentido, escribió la Relación de las cosas de Yucatán, que es paradójicamente una de las fuentes más completas sobre la cultura que él mismo ayudó a destruir.

Un pueblo que ha dado al mundo una figura de intriga política cortesana y un protagonista de uno de los episodios más controvertidos de la evangelización americana tiene una densidad histórica que va mucho más allá de lo que su escala actual sugiere.

El 12 de agosto de 2026, añade un tercer capítulo a esa historia: el primer eclipse total de Sol que pasa sobre Cifuentes en más de un siglo.


Llegar, quedarse y ver

Cifuentes está a 65 kilómetros de Guadalajara capital y a 45 kilómetros de Molina de Aragón. La N-211 es el eje de acceso principal. El 12 de agosto, esa carretera va a concentrar un tráfico inusual desde primera hora de la tarde: es la arteria que conecta la meseta central con el Señorío de Molina y el Alto Tajo, y en un día como ese va a estar saturada en las horas previas al eclipse.

La recomendación es la misma que para cualquier punto de la franja: llegar antes de las 17:00, instalarse en el punto de observación elegido con calma, y no moverse de allí hasta después de la totalidad.

Cifuentes tiene alojamiento en la villa y en los núcleos del término municipal. No es una gran oferta, pero es suficiente para quien planifique con antelación. Quien quiera quedarse a ver las Perseidas esa misma noche —el máximo de la lluvia de estrellas es también el 12 de agosto— tiene en los páramos del término, sin contaminación lumínica notable, un cielo que en agosto de 2026 va a tener dos espectáculos en el mismo día.


En la próxima entrega de la serie: Peñalén. Menos de cien habitantes, asomado al borde del páramo sobre el cañón del Tajo. Y el eclipse total pasando por encima.

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